Recorrido e intercambio de experiencias en la zona norte de Honduras
- Comunicaciones FIAN Honduras
- hace 6 días
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Durante este mes de agosto realizamos un recorrido por comunidades de la zona norte de Honduras en compañía de representantes de las alcaldías de Namasigüe y Marcovia, con el propósito de conocer de cerca las experiencias, formas de organización y estrategias para la gestión comunitaria de los recursos marinos, así como los vínculos entre comunidades, gobiernos locales y organizaciones.
Este recorrido nos permitió acercarnos a diferentes experiencias comunitarias y comprender que, detrás de cada proceso, existen personas que conocen profundamente su territorio, sus necesidades y cómo afrontarlas, esto a derivado en las alternativas que han construido para proteger sus recursos y fortalecer sus medios de vida.
El recorrido inició el domingo 16 de agosto, en la que hicimos presencia en la carrera anual de cayucos en la comunidad de Punta Gorda, municipio de Santa Fe, Colón. Esta actividad, que se realiza cada año con el objetivo de recaudar fondos, representa mucho más que una competencia deportiva: es un espacio de encuentro, convivencia y fortalecimiento de la identidad cultural y social de las comunidades.
Participar en esta actividad nos permitió conocer una expresión de la vida comunitaria y acercarnos a las experiencias de las comunidades pesqueras, sus tradiciones y las iniciativas que desarrollan para enfrentar los desafíos relacionados con sus territorios y recursos.
Seguidamente el lunes 17 de agosto sostuvimos una reunión con representantes de las comunidades pesqueras del municipio de santa fe y RARE, con la intención de conocer cómo se articula el gobierno municipal con las diferentes comunidades, organizaciones no gubernamentales y otros actores del territorio.
Durante este intercambio pudimos conocer cómo se gestionan las iniciativas y proyectos, cómo se identifican las necesidades de las comunidades y de qué manera se construyen alianzas para responder a ellas.
También tuvimos la oportunidad de conocer experiencias relacionadas con la economía propia, comprendiendo que las comunidades han desarrollado sus propias formas de generar ingresos y sostener sus medios de vida a partir de los recursos y conocimientos existentes en sus territorios a través de clubes de ahorro.
Como parte del recorrido también conocimos experiencias de la mancomunidad de municipios garífunas donde pudimos reconocer la importancia de la organización y del diálogo permanente con las comunidades.
La mancomunidad conoce de cerca las necesidades de los municipios que la integran y tiene un papel importante en la articulación de esfuerzos. Esta experiencia nos mostró que escuchar a las comunidades y comprender sus realidades es fundamental para construir respuestas adecuadas a sus necesidades.
El intercambio de conocimientos nos permitió identificar buenas prácticas y comprender que cada territorio tiene sus propias dinámicas, pero que existen desafíos comunes que pueden abordarse mediante la organización y el trabajo conjunto.
Posteriormente, en El Cacao, Jutiapa, Atlántida, conocimos una experiencia vinculada a la gestión comunitaria de los recursos marinos en el entorno del Parque Nacional Nombre de Dios.
Uno de los aspectos que más nos llamó la atención fue cómo alrededor de este territorio se ha construido una red de trabajo entre organizaciones pesqueras, comunidades y otras organizaciones. Esta articulación permite establecer mecanismos para cuidar los recursos y responder ante las situaciones que afectan al territorio.
Las comunidades cuentan con mecanismos para realizar denuncias y generar alertas cuando se presentan situaciones que ponen en riesgo los recursos que protegen. Por ejemplo, existen formas de organización para responder cuando personas de otras comunidades ingresan al territorio y extraen los recursos pesqueros que las comunidades locales están cuidando.
Esta experiencia demuestra que la protección de los recursos no depende únicamente de normas o instituciones, sino también de la organización, vigilancia, comunicación y participación activa de las propias comunidades.
Este recorrido por la zona norte nos dejó un aprendizaje fundamental: el protagonismo de estos procesos debe estar en las comunidades.
Son ellas quienes conocen su territorio, identifican sus necesidades, protegen sus recursos y construyen mecanismos para enfrentar las problemáticas que viven diariamente. Nuestro papel como FIAN Honduras es acompañar, escuchar, aprender y contribuir a fortalecer estos procesos, pero no sustituir la voz ni el liderazgo de las comunidades y relacionar con el DHANA.
Este recorrido por la zona norte fue, sobre todo, una oportunidad para escuchar y aprender de quienes viven y trabajan en estos territorios.
Agradecemos a las comunidades de santa fe y Jutiapa por recibirnos y compartir sus experiencias y de igual forma a RARE y al Centro de Estudios Marinos (CEM) por su acompañamiento en este proceso.
Cada encuentro nos permitió conocer diferentes formas de organización, gestión de recursos, economía propia y construcción de alianzas. También nos recordó que cuando las comunidades se organizan y trabajan juntas, tienen mayores posibilidades de defender sus territorios y construir alternativas para un desarrollo más justo y sostenible.



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