El control ejercido por las empresas, conocido comúnmente como ‘captura corporativa’, se ha incrementado vertiginosamente. Este fenómeno, especialmente presente desde que la crisis y la inestabilidad de los precios de los alimentos asolaran el mundo en 2007/08, ha puesto a los derechos humanos en gran riesgo.
Tal y como han demostrado los episodios críticos a los que el planeta se ha enfrentado durante las últimas décadas, el actual modelo económico es incapaz de garantizar las condiciones necesarias para que los gobiernos nacionales puedan cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos. Al mismo tiempo, este modelo parece priorizar los intereses de las corporaciones por encima de la realización de los derechos de las personas, especialmente en el caso del derecho a la alimentación y la nutrición. En un planeta en el que 795 millones de personas continúan sufriendo a causa de la malnutrición y 500 millones sufren de obesidad, diversas comunidades de todo el mundo observan la prevención de la captura corporativa como un asunto crucial.
El Observatorio del Derecho a la Alimentación y a la Nutrición, una renombrada publicación anual promovida por diversas organizaciones de la sociedad civil en la que se analizan algunos de estos asuntos fundamentales, será presentado el 9 de octubre en la sede central de la FAO en Roma. Bajo el título “La nutrición de los pueblos no es un negocio”, esta publicación pone de relieve la nutrición mediante la exposición del impacto que las operaciones de las empresas generan sobre los medios de subsistencia de las personas. La nutrición será evaluada desde una perspectiva centrada en los derechos humanos, sin limitarse a la medición de los nutrientes presentes en los alimentos, y considerando los contextos socio-económicos y culturales en los que los seres humanos se alimentan
En sus observaciones sobre la publicación, Flavio Valente, Secretario General de FIAN Internacional, subraya: “La edición de este año describe la lucha de las personas para recuperar el control sobre sus propios cuerpos y sus propias vidas, ahora en manos de las corporaciones transnacionales. Aquí, el concepto de nutrición no se limita a los ámbitos técnicos y médicos, sino que se extiende a las importantes dimensiones políticas y sistémicas, las cuales pueden asegurar unas dietas diversas, saludables, sostenibles y culturalmente adecuadas. El Observatorio sirve para destapar el sutil, a la vez que atroz, abuso y la impunidad de las corporaciones en relación con el derecho humano a la alimentación y la nutrición, proporcionando una serie de recomendaciones para que los Estados puedan prevenir y castigar las iniciativas que supongan un obstáculo para el disfrute de los derechos humanos”.
“La Nutrición de los pueblos no es un negocio” profundiza en las diversas visiones sobre la nutrición, así como en las causas de la malnutrición y en las respuestas políticas a la misma, tanto en la esfera pública como entre bastidores. Teniendo en cuenta los problemas específicos que las mujeres y niñas enfrentan en su vida diaria, el Observatorio también pone de relieve la conexión entre el derecho a la alimentación adecuada y la nutrición y la completa realización de los derechos de las mujeres y las niñas. “Al fin y al cabo, la captura corporativa impide la participación efectiva de las mujeres y las niñas en la vida política, económica y social, obstaculizando al mismo tiempo su papel en la transformación de las desiguales relaciones de poder en cuanto al género”, concluye Flavio Valente

rtfn-watch.org

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El derecho a la alimentación

El derecho a la alimentación implica que todas las personas por el simple hecho de existir, deben poder acceder a una cantidad y una variedad de alimentos suficientes para llevar una vida activa y saludable.

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