Derecho a la alimentación

La Agroecología como una alternativa de seguridad alimentaria para las comunidades indígenas

La Economía mundial está enfrentando una crisis financiera a nivel global, el modelo de acumulación de capital muestra signos de agotamiento. Esto ha repercutido en el incremento de los precios de los alimentos – entre abril de 2007 y abril de 2008 los precios internacionales de los alimentos subieron 54%; los principales se dieron en los cereales (92%) y los aceites (84%). (FAO, FAOSTAT, índice de precios de los alimentos, Gómez, 2008)- y el número de pobres ha aumentado, a tal grado que en 2010 se considera que mil millones de personas pueden tener hambre en el mundo-. La FAO estimó que la cantidad de personas con nutrición insuficiente en 2008 podía haber llegado a 915 millones y superará los 1 000 millones en 2009. (ONU, Objetivos del Milenio, Informe 2010)-. El derecho a la alimentación es un derecho humano primordial, y se deben buscar alternativas para eliminar el flagelo del hambre.

La agricultura convencional apuesta por la tercera ola de la revolución verde para aumentar la producción de alimentos en el mundo, con la aplicación de la biotecnología y el uso de transgénicos, aunque hasta la fecha no se ha demostrado que estos organismos genéticamente modificados, puedan traer o no consecuencias en la alimentación de los seres humanos. Detrás de ésta nueva revolución verde estas los grandes monopolios productores de semillas, agroquímicos y maquinaria agrícola, para obtener ganancias por la transferencia de tecnología, que haría dependientes a muchos productores agrícolas de esta “nueva tecnología”, teniendo que pagar regalías a las productoras de semillas transgénicas como es Monsanto, Cargill, y otras, que han incursionado en este ámbito de la ingeniería transgénica.

Ante la crisis del neoliberalismo y la agudización de la crisis alimentaria que padecen varios países del mundo, por el cambio climático, es necesario impulsar un modelo de agricultura realmente sustentable que permita la supervivencia de los campesinos y los indígenas, ya que el modelo de agricultura convencional tecnificada ha demostrado no ser sustentable, por la gran cantidad de insumos que requiere para producir alimentos.

En este ensayo se analiza que la agroecología es una alternativa para los campesinos y los pueblos indígenas y sus comunidades. Es una forma de resiliencia ante la modernidad globalizadora, que trata de desaparecerlos y exterminarlos. Pero estos sujetos sociales, que para algunos estudiosos del medio rural son como un actor social en extinción, se resisten a desaparecer y buscan alternativas junto con algunos intelectuales que apuestan por la vía campesina e indígena de producción, basados en los conocimientos sistematizados por la ciencia de la agroecología.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-09342013000800011

 

 

Marco legal del derecho a la alimentación en Honduras

El Estado de Honduras ha ratificado numerosos convenios y tratados internacionales que obligan
al Estado a respetar, proteger, garantizar los derechos humanos. Dichos compromisos implican
un importante marco de referencia que posibilita la promoción de acciones encaminadas a hacer
valer los Derechos Humanos en su totalidad. Además de abrirse la posibilidad para desarrollar un
marco jurídico favorable a los derechos de las personas, se abre la oportunidad para desarrollar
iniciativas adecuadas para su implementación. Entre los instrumentos internacionales vinculados
al respeto de los Derechos Humanos se encuentran los siguientes:
• Convención Americana sobre Derechos Humanos.
• Convención Internacional sobre eliminación de todas las formas de discriminación
racial.
• Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
• Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la
mujer.
• Convención sobre los Derechos del Niño.
• Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
• Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
• Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
• Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
El derecho humano a la alimentación en particular fue reconocido por el Estado de Honduras con
la aceptación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) el
17 de febrero 1981, que en su artículo 11 reconoce tanto “el derecho de toda persona a un nivel
de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados” como
“el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre.” Anteriormente a
la firma y ratificación el Estado de Honduras ya había incorporado el articulado del PIDESC a su
legislación mediante el Decreto Ley 961 del 30 de junio 1980. Desde este año entonces el PIDESC
es vigente y aplicable en Honduras y puede ser invocado ante los tribunales del país.
En el año 2004 Honduras apoyó la aprobación de las “Directrices Voluntarias en apoyo de la
realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad
alimentaria nacional” en el seno de la FAO. Las Directrices Voluntarias fueron aprobados por
todos los Estados miembros de la FAO por consenso y representan el primer intento de los
gobiernos de interpretar un derecho económico, social y cultural y de recomendar medidas que
los Estados deberían adoptar para lograr la plena realización del derecho a la alimentación para
todas las personas que viven en su territorio.
Cabe destacar que el Estado de Honduras todavía no ha adoptado el Protocolo adicional a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, el así llamado “Protocolo de San Salvador” que en su artículo 12 reconoce “el derecho
de toda persona a una nutrición adecuada”.

Vencer la crisis alimentaria mundial

Con el mundo aún atrapado en una crisis multidimensional, el ‘Observatorio del Derecho a la Alimentación y a la Nutrición’ de este año evaluará la última década, a través del planteamiento de discusiones y soluciones alternativas para vencerla.

 

Ha pasado una década desde que la crisis del precio de los alimentos, descrita por muchos como un momento de inflexión, afectara al mundo entero.

Durante este periodo, el precio internacional de los principales alimentos básicos alcanzó su nivel más elevado en casi 30 años, esto provocó que el número de personas en situación de hambre aumentara hasta los mil millones y los derechos humanos fundamentales de muchas otras se vieran comprometidos.

Aunque muchos lo describieron como una coyuntura temporal y el término crisis pasó a estar en boca de todos, la verdad es que los acontecimientos que se sucedieron entre 2007 y 2008 simplemente dejaron a la vista las grietas de un sistema alimentario insostenible, en funcionamiento durante mucho tiempo.

Esta ‘crisis’, a la que mucho se han referido como una crisis alimentaria, energética, financiera, climática y hasta de derechos humanos, forzó a los legisladores a reconocer sus errores y a las instituciones internacionales a llevar a cabo una reflexión. A pesar de ciertos progresos, siguen estando vigentes muchos de los mismos problemas que condujeron a la crisis en un primer momento. Hoy, diez años después, permanecen intactos los fundamentos socio económicos que están detrás del sistema dominante de producción, distribución y modelos de consumo. Al mismo tiempo, el respeto del derecho a la alimentación y a la nutrición, al agua, a la tierra y a otros territorios, así como el derecho a la salud, a la seguridad social y a un medioambiente saludable, siguen quedando en un segundo lugar.

Bajo el título “Vencer la crisis alimentaria mundial”, el Observatorio del Derecho a la Alimentación y a la Nutrición de este año celebrará su décimo aniversario con un balance de la última década y la evaluación de los retos y oportunidades para el próximo periodo. La publicación estará disponible a partir del 26 de septiembre y recogerá la lucha de los movimientos sociales y organizaciones de sociedad civil por transformar los sistemas alimentarios conforme a los derechos humanos, la solidaridad, justicia social, climática y de género. Diez artículos y diez imágenes para ilustrar diez problemas cruciales de la crisis alimentaria actual contribuirán a la lucha por el derecho a la alimentación y a la nutrición, por la soberanía alimentaria y por encontrar el camino para vencerla de una vez por todas.

La publicación contará con las observaciones de Jamesina E. L. King, comisaria y presidenta del Grupo de Trabajo sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, quien señaló: “Esta publicación presenta una diversidad de análisis y ejemplos de la lucha de los grupos de base por alcanzar el derecho a la alimentación, aliviar el hambre y promover la dignidad en el mundo, incluido en el continente africano. El Observatorio tiene como objetivo ser el único en este campo y su análisis conceptual puede promover el debate académico, las discusiones de los movimientos sociales, el diálogo con los legisladores y, de manera eventual, lograr un cambio”.

El Observatorio se lanzará durante la mesa redonda que tendrá lugar en la sede de la ONU FAO en Roma el 26 de septiembre y en la sede de la ONU en Ginebra, en el Palais des Nations, el 19 de octubre. Al igual que en anteriores ediciones, se llevarán a cabo una serie de eventos en todo el mundo para atraer la atención a nivel nacional y regional sobre la publicación.

Para consultas relacionadas con los medios, por favor, contactar con delrey[at]fian.org

Para más información sobre los eventos del Observatorio a nivel nacional y regional, por favor, contacta con

Agricultura y Productos de Exportacion

Los sectores de la agricultura y agroindustria poseen un gran funcionamiento en la economía del país al sumar las exportaciones e importaciones que se ven reflejados en el Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras.

La economista del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UNAH, Kenia Meza,  realizó un análisis de estos sectores en donde explica los beneficios, ventajas y desventajas que tienen la agricultura y la agroindustria.

Agricultura

Para el año 2014 la producción agrícola del país representó un 13.85% en donde se colocó en el tercer rubro de importancia en ese año con respecto al PIB y también sumaron un 17.3% sus exportaciones.

El análisis añade que la agricultura representó para el año 2013 el 35.78% o sea el mayor empleador en cuanto a la población ocupada por rama de actividad.

“Honduras se ha caracterizado por una producción eminentemente agrícola… sin embargo en cuanto al acceso al crédito por parte del sistema financiero para el año 2014 solo concedieron el 5.15% inferior en 14.61pp con relación al año 2000, mostrando el poco incentivo para conceder créditos, esto debido a que lo considera un rubro de alto riesgo” , manifestó Meza.

La economista explica que “la población campesina e indígena se ha visto afectada por la concentración de la tierra, el poco acceso al crédito y de igual manera los cambios climáticos que ha afectado sus producciones, además que su producción se desarrolla de una forma poco tecnificada, provocando una baja eficiencia en el aprovechamiento de sus tierras, esto provoca que muchos de ellos ofrezcan en venta su fuerza de trabajo o emigren a las grandes ciudades y a otros países”.

Otra desventaja es que “su producción no es dedicada a la comercialización sino al autoconsumo, lo que significa que tiene como característica la producción es familiar y el autoconsumo no recibe remuneraciones y  de igual manera los excedentes económicos son nulos”, indica Meza.

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Derecho a la Alimentación, derecho de vida

Concebir el problema de la inseguridad alimentaria y del hambre mucho más allá de una problemática nutricional o socioeconómica, centrado en la dignidad humana en el marco de los derechos humanos, ha sido el pilar central de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre.

El derecho a la alimentación es un derecho humano universal que permite que las personas tengan acceso a una alimentación adecuada y a los recursos necesarios para tener en forma sostenible seguridad alimentaria. Este derecho representa no sólo un compromiso moral o una opción de políticas, sino que en la mayoría de los países constituye un deber de derechos humanos jurídicamente obligatorio de acuerdo a las normas internacionales de derechos humanos que han ratificado. Se encuentra, reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, como parte del derecho a un nivel de vida adecuado (art. 25) y está consagrado con un mayor desarrollo en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) de 1966 como el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado (art. 11) y como el derecho de toda persona a estar protegida contra el hambre (art. 12). Asimismo, lo amparan tratados regionales como el Protocolo de San Salvador de 1988.

Lanzan el monitoreo de los pueblos para el derecho a la alimentación y la nutrición

Mientras el debate sobre la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) arrancó este 10 de julio del 2017 en el Foro político de alto nivel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Red mundial por el derecho a la alimentación y a la nutrición lanza una herramienta de monitoreo basado en los derechos humanos. En paralelo al Foro político de alto nivel, esta herramienta se lanza con el objetivo de fomentar acciones de monitoreo y rendición de cuentas que garanticen, protejan y promuevan la soberanía de las personas. De cierta manera, esto ha sido desatendido por la Agenda 2030.
Actualmente, en la fase inicial de desarrollo, el Monitoreo de los pueblos por el derecho a la alimentación y a la nutrición tiene por objetivo presentar una visión crítica, así como abordar las diferentes dimensiones, desencadenantes y consecuencias del hambre y la malnutrición.

Directrices sobre el derecho a la alimentación

El objetivo de las Directrices voluntarias es proporcionar orientación práctica a los Estados respecto de sus esfuerzos por lograr la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional, con objeto de alcanzar los objetivos del Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.

Las Directrices constituyen un instrumento adicional para luchar contra el hambre y la pobreza y acelerar la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio. Las Directrices voluntarias representan el primer intento de los gobiernos de interpretar un derecho económico, social y cultural y de recomendar medidas que hayan de adoptarse para su realización. Más aún, representan un paso hacia la integración de los derechos humanos en la labor de los organismos que se ocupan de la alimentación y la agricultura.

 

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La Seguridad Alimentaria y Nutricional en el contexto de las políticas sectoriales

La seguridad alimentaria y nutricional tiene alcance intersectorial. Por ello las distintas políticas sectoriales del Estado deben abordar desde sus respectivos ámbitos de acción aquellas acciones que sean las más efectivas y eficientes para velar por la seguridad alimentaria y nutricional de toda la población.
La Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Honduras, además de tener como marco estratégico de largo plazo a la Estrategia para la Reducción de la Pobreza, adopta los lineamientos  de las respectivas Políticas Sectoriales y de sus Planes de Largo Plazo. /2 Así, la Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PSAN)
sistematiza las orientaciones de política, los lineamientos y las acciones de las políticas sectoriales, y se irán retroalimentando en el tiempo con los resultados del seguimiento y evaluación de los planes y programas en apoyo
a la seguridad alimentaria y nutricional. A continuación, se reseñan las orientaciones de las Políticas más relevantes, cuyas intervenciones se complementan con las acciones del plan de acción para la seguridad alimentaria y nutricional.

Ley SAN

Seguridad alimentaria y nutricional

Es una aspiración por la cual todas las personas puedan disponer en forma oportuna y permanente de acceso a los alimentos que necesitan en cantidad, calidad y biológicamente aceptables para su adecuado consumo y utilización, garantizándole a las personas su pleno desarrollo humano.

  • Disponibilidad de alimentos
  • Consumo de los alimentos
  • Acceso de los alimentos
  • Utilización biológica de los alimentos
  • Política de seguridad alimentaria y nutricional
  • Alimentación adecuada
  • Inocuidad de alimentos
  • Derecho humano a la alimentación adecuada
  • Vulnerabilidad
  • Estabilidad en SAN
  • Sostenibilidad

Gira Trujillo

Taller,Derechos Humanos y el Derecho Humano a la Alimentación Adecuada, Trujillo comunidad de Guadalupe Carney.

     

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El derecho a la alimentación

El derecho a la alimentación implica que todas las personas por el simple hecho de existir, deben poder acceder a una cantidad y una variedad de alimentos suficientes para llevar una vida activa y saludable.

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